Escrito por admin El 13 de abril, 2008 0 Reacciones
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En los debates sobre ciudades en el mundo global aparecen muchas referencias del ámbito de la gestión empresarial, como es la aplicación de planes estratégicos en el gobierno de la ciudad.

Antes de definir los objetivos estratégicos en un modelo de ciudad, es necesario saber qué se quiere y a dónde se quiere llegar y que estas preguntas sean resueltas por los líderes de las instituciones implicadas, de común acuerdo. Después, con  el conocimiento de la situación de la propia ciudad y el conocimiento de las tendencias en la gestión de las ciudades actuales, de similares características, proponer un modelo orgánico de ciudad, vista como un sistema en el que cada una de sus partes tenga su participación en el objetivo común, de forma equilibrada y enfocado a las personas que la habitan. 

Y así, definir un objetivo global que guíe los intereses comunes de sus ciudadanos y políticos con sus particularidades históricas y sociales.

Un modelo de valor de ciudad, capaz de reunir innovación y cultura en armonía con los deseos de sus ciudadanos, de su historia y con proyección de futuro. Desde la reafirmación de su identidad, encaminarse en el diseño de un espacio local del siglo XXI (sociedad global de la información, el conocimiento y la innovación) donde sus ciudadanos, inversores y visitantes perciban fuertemente la calidad de vida y el progreso económico de forma sostenible.