Internet ha significado un avance en el protagonismo de los ciudadanos, que ha conseguido un nuevo enfoque en los proyectos y las iniciativas concediendo a los usuarios un papel activo y colaborativo.

La Administración Pública debe entender este nuevo rol y adaptar también sus estructuras, su cultura, sus actitudes y sus personas hacia este nuevo paradigma.

La Administración debe adaptarse a una sociedad que cambia y que ha incorporado la tecnología como un elemento más de su cotidianidad.

email